El portillo de mi puerta cierra mal: ¿qué debo comprobar?
Un portillo que cierra mal o que tiene holgura suele tener un origen mecánico sencillo de corregir.
Antes de sustituir una pieza, unas comprobaciones simples suelen permitir identificar la causa.
Los puntos a comprobar
- Las bisagras — una holgura excesiva o una bisagra deformada desplaza el portillo e impide que cierre correctamente.
- La cerradura o el cerradero — un ligero desalineamiento basta para impedir que el pestillo entre correctamente.
¿Alguna duda? Descríbanos lo que observa (holgura, roce, cierre incompleto) con una foto: identificamos la pieza a ajustar o sustituir.
Actualizado el: 08/07/2026
¡Gracias!